domingo, 6 de junio de 2010

Vida y destino


Estoy leyendo Vida y destino, de Vassili Grossman. Aunque diga "estoy leyendo", ya casi lo llevo acabado, faltándome unas escasas 100 páginas para acabar. ¿Y porqué no te lo acabas y luego nos comentas? Porque veo un delito callarme por más tiempo que semejante obra maestra existe. Quizá se deba a que últimamente estoy sentimentaloide (mirad las dos últimas entradas) pero esta obra de la literatura rusa me parece sorprendente. La obra trata sobre la familia Sháposhnikov y sus allegados durante un momento decisivo en la Segunda Guerra Mundial: la batalla de Stalingrado. No toda la familia estará en la guerra, y a veces no veremos los vínculos familiares (¿qué pinta un alemán en esta obra, si los Sháposhnikov son rusos? Todo tiene sentido. La extensión de la novela (1100 páginas aproximadamente) da tiempo a tejer una rica y compleja celosía entre unos personajes separados por kilómetros de distancia. Grossman tiene la maestria de unir a unos personajes que tienen unos vínculos más cercanos de los que ellos creen, pese a estar ideológicamente o socialmente separados. Es una novela que trata el sufrimiento humano desde una perspectiva realista, sin usar hipérboles o exagerar nada. No esperéis acciones heróicas, pues los personajes sienten el miedo, el mideo a la muerte, el miedo a la guerra, el miedo al Estado Soviético. Y este útimo será una constante en la novela: el autor critica la represión estalinista, denunciando sus métodos. Es una crítica demoledora al comunismo, a su burocracia, hacia la forma de su concepción del hombre. Critica al Estado Soviético sobre todo en la deskulakización y en la represión estalinista de 1937. Pero también es una crítica hacia la codicia humana, hacia el fanatismo, hacia el egoísmo, es una crítica al amor. Es una ventana para comprender la vida en una sociedad donde el Estado te decía cuántos huevos podías comer, dónde trabajabas, si te era conveniente casarte con esa mujer...
Pero si bien la crítica del comunismo es demoledora, se ensaña más con el fascismo. Para comprender su odio hacia este, citaré una frasee de este libro: "El mayor enemigo del fascismo es el ser humano".
Como curiosidad, no se permitió publicar esta novela ni en la época de "apertura" de Jruschov, y hasta los carretes de la máquina de escribir fueron quemados, para que no quedara rastro de esa novela. No obstante, en los años 80 pudo ser publicada en Suiza gracias a unos manuscritos.
En resumidas cuentas: es una novela extensa y minuciosa, con fuerte contenido político, pero aún más fuerte contenido humano, que nos hará pensar, quizá más de lo aconsejable.

3 comentarios:

Agustín dijo...

'... con fuerte contenido político...' no, la política no me interesa, la odioooo!!! XD

Aún asi, parece (por lo que decis) que te gustó mucho, jeje, asique creo que la historia debe ser muy buena XD

saludos!!

Francisco dijo...

Creo que más que la política odiamos a los politicos jaja

Lupinvalle dijo...

Jajajaaa..., no sé por qué, pero te imagino leyendo ese libro.

Parece interesante, aunque la temática no sea muy atractiva para mí.