Había una vez, en una lejana ciudad interior de provincias, un grupo de quinceañeros que estaban terminando eso que por aquella época se llamaban estudios secundarios. A pesar de ir a un colegio de curas, aquellos chicos pasaban de la vida de Jesucristo. Años atrás, aquellos chicos iban peinados a ralla, con jerseis de cenefas y pantalones de pana, comprados por sus sobreprotectoras mamás. Sin embargo, a partir del año pasado algo comenzó a cambiar. Por alguna razón algo cambió en el todo, y dejaron de pegarles collejas e insultarles. Cuando echaron la vista atrás, se dieron cuenta que todos aquellos que los insultaban repetían, o hacían la secundaria para adultos o estaban siendo mamás. Eran libres.
Toda una transformación física se dió en ellos; sustituyeron sus jerseis de rayas por camisetas de Metallica o Nirvana, dejaron crecer su pelo hasta tener largos cabellos y empezaron a usar botas de cuero.
Intelectualmente, abandonaron los libros de Eragon, Dragonlance y el Señor de los Anillos para leer, sin comprenderlos muy bien, a Edgar Allan Poe o a Kafka. Los viernes no pernoctaban jugando al World of Warcraft o al Call of Duty, sino que salían al único pub de su ciudad con gente de su calaña. Y la vida seguía feliz su curso, al margen del mainstream, siendo felices de no ser borregos anonadados y creyéndose herederos del espíritu de Baudalaire y la boheme francesa, espíritu inflamado por la absenta sobrepreciada que el tipo del pub les vendía haciendo la vista gorda respecto a su mayoría de edad.
Cuarto curso pasó, y algunos entraron en el Bachiller, otros repitieron cuarto y algún despistado se metió en un Ciclo Formativo. Todos fueron a Artes o a Letras, salvo uno que quería ser médico, como el Che (en realidad su padre no podía concebir a su hijo de diseñador plástico de interiores) y se metió a Ciencias de la Salud. La vida seguía su curso, y conocían gente nueva, como a ese tipo que hacía un Grado Superior de informática con veintitrés años y les pasaba hierba o a un grupillo de chicas góticas que acababan de entrar al bachillerato de Artes.
Todo iba bien, algunos comenzaron a salir con las chicas y otros seguían su camino hacia otros derroteros, como manga o el rol. Sin embargo, hacia mediados de curso, algo comenzó a fallar. El sistema no funcionaba. Y no Sistema del conglomerado imperialista capitalista, ni el Sistema social, sino su sistema. Salvo los dos afortunados que habían pillado cacho, el resto estaba más caliente que el palo de un churrero. Y el porno no satisfacía la libidinosa sensación.
El que estudiaba Ciencias de la Salud cada vez los veía menos. Hacía tiempo que se cortó el pelo y cambió sus camisetas de grupos heavys por polos de El Corte Inglés, con marcas sobredimensionadas en la pechera, como estilaba la moda de ese año. Escuchaba la música, reducto de su pasado, de vez en cuando y a escondidas.
El año pasó, y comenzó segundo de bachillerato. Alguno repitió y comenzó a estudiar un ciclo formativo.
El resto comenzó segundo. Uno de ellos consiguió una novia gótica que hacía un ciclo formativo de peluquería tras repetir el bachillerato de Artes. Hacía tiempo que dejaron de leer a Poe y compañía, salvo uno que tenía claro hacer Filología Hispánica. El resto del grupo ya no tenía claro su futuro. Las camisetas pasaron a ser simplemente negras, desaparecieron las muñequeras de cuero y dejaban ver de vez en cuando por las discotecas en algún cumpleaños de alguien del mainstream que les invitaba. Del death metal pasaron a Linkin Park, y de Linkin Park acabaron con Juan Magan y los remix de Pitbull en su nueva Blackberry conseguida con puntos. El pelo largo e convirtió en loncha y las camisetas negras en camisas de Polo Ralph. Llegó la Selectividad. Uno no pudo ser médico y estudió fisioterapia. Salvo el que quería estudiar Hispánicas, el resto se decantó por Psicología, Derecho y Periodismo. El joven de vientitrés años pasó de militar en el PCE a entrar en el ejército, y las chicas góticas metamorfosearon rápidamente, dejando a Meyer por Federico Moccia.
Y ahora, uno de esos chicos sostiene una manguera en el jardín de su chalet de Torrevieja, mientras dirije miradas lujuriosas al BMW de su padre. Cuando se saque el carnet, quizás pueda ir a toda leche con lo último de David Guetta y dos pijitas de su Facultad de Derecho borrachas dispuesto a pasar la noche de viernes de su vida, tras ir al equivalente a Pachá de su ciudad, solo si su padre le deja el coche. Y tiene esos pensamientos casi lascivos, sin nigún remordimiento, mientras viste su vieja camiseta de Rammstein, que ha sido destituida a esos menesteres, descolorida y con el estampadado casi borrado, reducto de su ominoso pasado que nadie debe descubrir en su nueva Facultad.
lunes, 25 de julio de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
Rebelión el la granja

El siglo XX fue testigo de los mayores horrores conseguidos por la Humanidad. No solamente aberraciones físicas. Aparte de las cruentas matanzas (dos guerras mundiales, limpiezas étnicas durante todo el siglo y terror nuclear) el hombre descubrió que era mejor domar la mente del hombre que subyugar su cuerpo con el látigo. Y así surgieron las ideologías totalitarias. Y esto, Goerge Orwell (1903-1950) lo sabe bien, y lo plasmará en Rebelión en la granja y 1984.
Orwell, profundo antiestalinista tras su estancia como combatiente del POUM durante la Guerra Civil de aquí, alegoriza la historia de la primera mitad de siglo en una granja corriente de Gran Bretaña. El Viejo Mayor, un enorme cerdo de concurso, reúne a los animales de la granja para contarles su visión de la vida y su sueño. Él sueña con un mundo donde el trabajo de los animales repercuta sobre ellos mismos, y su sueño es verlo cumplido. A partir de aquí, la mala gestión del señor Jones sobre la granja y las diferencias entre los herederos ideológicos de el Viejo Mayor, Napoleón y Snowball, trazarán, como hemos dicho, una parodia simpática (y algo dura en ciertos pasajes) sobre la historia rusa y en particular el gobierno de Stalin.
El libro está escrito en un registro sencillo, sin grandes alardes. De forma lineal y con un gran ritmo, pues en apenas cien páginas se relata el auge de un monstruoso sistema y la caída de un sueño durante varios años. Y, así como en la otra gran obra de Orwell, 1984, la intención final del autor no se ve hasta el último párrafo de la obra.
La metáfora que nos transmite el libro es clara; cualquier lector con un mínimo de información reconocerá al Viejo Mayor como una mezcla entre Marx (por ser padre ideológico del Animalismo) y Lenin (por ser el germen de cambio y que su cadáver sea expuesto); verá a Napoleón como Stalin y Snowball como Trotsky, o al cuervo amaestrado como a la Iglesia. Y sabrá que la Batalla del Establo de las Vacas es la guerra civil rusa y la batalla del Molino la Segunda Guerra Mundial, y este molino se referirá a los planes quinquenales.
Independientemente de su valor político/ adoctrinador o como quiera llamársele, en este libro veo más una crítica al estalinismo que al comunismo. Todo va bien con el comunismo hasta que Napoleón toma el poder. Y en otra lectura, el libro es un alegato contra la fuerza destructora de la vanidad y codicia frente a la ideología, a la venta de los ideales y a la corrupción que conlleva el poder.
Un libro muy interesante de lectura fácil. Y por favor, en este caso no se vean la peli.
viernes, 22 de julio de 2011
Hacia arriba
http://www.diariocordoba.com/noticias/noticia.asp?pkid=653549
Y no digo nada más. ¡Esto no acaba aquí!
Y no digo nada más. ¡Esto no acaba aquí!
miércoles, 20 de julio de 2011
El Vengador Tóxico
Serie B en estado puro con mucho de serie Z. Mala música, guión absurdo, efectos cutres y unas sobreactuaciones dignas de peli porno. Si es así; ¿porqué narices El Vengador Tóxico es una película que se deja ver e incluso la disfrutas?
El argumento trata sobre Melvin, un pringadillo que por culpa de los guaperas del gimnasio acaba en un cubo de residuos tóxicos, convirtiéndose en un monstruo de dos metros amorfo. Melvin se dedicará a vengarse de los que le hicieron eso, que además, son una panda de niñatos ricos aburridos que se dedican a atropellar niños por la calle y masturbarse con las fotos. Si, es raro. También luchará contra la corrupción en el ayuntamiento de Tromaville y las bandas de traficantes y proxenetas, siempre con sus métodos sádicos y políticamente incorrectos y dejando unas fregonas ante sus víctimas.
Podría ser perfectamente (salvando las distancias) una revisión de Taxi Driver con gore y tías buenas. Toxie, el protagonista, es la lluvia que limpiará las calles de la escoria, parafraseando a Travis, en esta ciudad aledaña a Nueva York, Tromaville. Y es que la película lleva intrínseco un mensaje cívico, social y ecológico.
Melvin es uno más de los parias sociales que quedan fuera del culto al cuerpo, la liberación sexual y la moda, siendo vapuleado por ello. Luego, cuando se convierte en una monstruosidad, se venga de todos ellos y hasta consigue una novia que está buena. Esto no parece sino la plasmación del sueño de cualquier quinceañero granujiento al que más de una vez le dieron una paliza en los lavabos o le persiguieron corriendo hasta la puerta de su propia casa por motivos que él y sus propios verdugos desconocían. Es la búsqueda más retorcida y recóndita del alma humana y su sed venganza, de las pulsiones del tanatos freudiano, sacadas a la luz en bronceados artificiales y músculos vigoréxicos.
Pero no nos engañemos; esto es la Troma y El Vengador Tóxico. Disfruten de las tías buenas y de las creativas muertes; la película merece la pena.
lunes, 27 de junio de 2011
X-men: Primera generación

Nunca había visto una película de X-men, ni leído un cómic, ni interesado por su argumento. Nunca me han ido los superhéores, más bien los antihéroes. Tu de chico leías Spiderman, y yo Mortadelo y Filemón. No tenemos que odiarnos por ello. Sin embargo, una perezosa tarde de verano decidimos ir al cine. Españoladas y X-men. Me meto en Filmaffinity, mi adorada página de cine, y veo que se trata de una precuela (no voy a pagar cinco euros para no enterarme de la historia) y que además le han puesto un 7. A una película comercial. No podía ser horrorosa. Accedo y vamos al cine, pertrechados de guarrerias varias para comer.
Empieza la película, e iba a ver una película como debe verse, sin pretensiones ni ideas preconcebidas (salvo el 7 de Filmaffinity que de ser sinceros tampoco me decía tanto). Nazis. Me gusta. Una película que contiene nazis no puede ser mala. Asisto al espectáculo frankesteiniano de Magneto en el campo de concentración, y la casa de Charles Xavier en la Inglaterra profunda.
Luego, pasan varios años; el primero va en plan cazarrecompensas a por el jefe nazi de su campo de concentración y el otro acaba de doctorarse en antropología en Oxford. Estamos en los 60', y eso se notará en cada minuto del film. A partir de aquí, la historia avanzará con una trama principal, consistente en evitar que otro grupo de mutantes haga estallar una guerra nuclear entre los Estados Unidos y Rusia y varias subtramas con tensión sexual, aceptación de uno mismo y mensajes sobre la amistad, la lealta,d la fe en uno mismo y bla bla bla.
La película avanza a buen ritmo, con algunos parones cuando tocan la moralina de aceptación y superación personal, con unos actores que cumplen (y unas actrices que están muy buenas)y una ambientación sesentera bastante lograda.
La película le da una patada en los cojones a la Historia respecto a la crisis de los misiles de Cuba. Sin embargo, es de agradecer el poco tono panfletario del film, los malos son Shawk y compañía y los buenos los chicos de Xavier, no rusos y americanos. No vamos a ver soviéticos robando la Navidad ni americanos muriendo por su país envueltos en una bandera.
La banda sonora no sobresale, no recuerdo ninguna partitura particularmente emotiva, pero bueno.
Una película aceptable, a modo de precuela, de los X-men. De lo único de lo que no puedo hablar es de si destroza o no la saga, o si es inferior o superior a sus predecesoras, porque no lo sé.
sábado, 25 de junio de 2011
Sin City
Sin City es la ciudad invernal, siempre fría, de tugurios en callejones rebosantes de tipos duros y guapas bailarinas. Es la ciudad de matones con corazón, políticos despiadados, policías corruptos y héroes atormentados ante el marasmo de corrupción y villanía que hay en sus calles. Es la ciudad de las chupas de cuero largas, los coches de los años cincuenta y los anacronismos en general. Es, para todos, la ciudad del contraste cromático y las acciones narradas con ritmo poético y cámara lenta.
Sin City es la película de Robert Rodríguez que no dejará indiferente a nadie, basada en los comics homónimos de Frank Miller. Antes de que una horda de puristas me restriegue por la cara el no haberlos leído, he de decir que pienso leérmelos. No soy demasiado amigo de las novelas gráficas, pero todo a su tiempo.
La película cuenta varias historias, todas diferentes, sin relación entre sí pero con un el mismo elenco en las historias. El personaje principal de una será el secundario de otra, haciendo varios cameos. Esta fórmula no es novedosa, ya podemos verlo en "Pulp Fiction" y otras películas de Tarantino, Rodríguez o ambos. Sin embargo, esta vez nos sirve para profundizar en el espíritu decadente de Basin City, tomar varios planos y armar el conjunto de la ciudad, un auténtico agujero de corruptos, mafiosos y prostitutas.
El ritmo de la película es lento, poético, donde se intercala la narración del protagonista con sus propios diálogos. Está rodada en blanco y negro, apareciendo el color simplemente para resaltar objetos o personas, o volviendo todo el color en momentos muy concretos del film, dando una estética fría y oscura, muy acorde al tono de la película. Todo ello ayuda a resaltar su concepción como película de cine negro y su inspiración y captación de la esencia comics de Frank Miller.
La banda sonora genial, hecha mano a mano entre John Debney, Graeme Revell y Robert Rodriguez.
Todo ello genera una película de culto y una de las mejores películas de Rodríguez, con unos enormes Rourke, Bruce Willis y una más que seductora Jessica Alba.
Banda sonora, genial.
viernes, 24 de junio de 2011
Salidas profesionales
Si algún lector habitual (ejem) ha notado cierta tardanza en la actualización del blog, y lleva semanas viendo la mierda abajo pseudofilosófica que trata de aunar a Nietzsche con Orwell, cayendo en la desesperación por ello, es debido a que me he enfrentado a la Selectividad, la Innombrable, aquella por la que me han estado machando dos años sin piedad en el colegio (si, lo mio era un colegio, no un instituto). Y digo ERA, porque he aprobado. ¡Soy el puñetero amo! ¡Inclinaos ante mi, simples canis mortales!
El caso es que tras la Selectividad voy a hacer una gilipollez enorme: meterme a un doble grado. De una materia que no tiene que ver con mi modalidad. Las matemáticas vuelven a mi vida, y de qué forma. Voy a estudiar el doble grado de Derecho y Empresariales, ese que dicen que tiene muuuchas salidas, que cuando llegues al mundo laboral te sacarás la chorra y te mearás sobre los simples mortales que solamente tienen un graducho (ya no somos licenciados, recordad) y se pudren en las listas del INEM. Con el grado este no sólo seré abogado, sino que seré empresario. Justo lo que le hace falta al país, todos sabeis...
Ahora, llega el momento de desvariar, ¿cómo serán mis empleos?
Notario
Yo: ¿Ve? Mi empleo es la leche; cada vez que sello, 80 euros.
Cliente: Vale, vale. Tome
Yo: Otro, ¡80! y otro más ¡80! jeje ¡hay tinta para rato!
Cliente: ¡Quite! (me quita el tampón)
Yo (saco un sello pequeño): ¡Y 60 por las tasas! Ahora que pasen las modelos con bikini de ese sorteo televisivo ante notario...
Empresario
Yo: ¡Más rápido, gandules! ¡Hay que terminar el trabajo para hoy! ¡No me obligueis a empezar un régimen de cama caliente!
Trabajador: ¡Tenemos derechos! ¡Jornada laboral de 8 horas!
Yo: ¡Vaya, si tenemos un revolucionario! (a mis guardias de seguridad) ¡Llevaos a las minas de azufre a este librepensador! ¡La falta de oxígeno y gases tóxicos le aclararán las ideas a este rojo marxista! ¡Y tú, la que está engordando! ¡Mas vales que no sea un embarazo, sino te va a dar la baja por maternidad el ratoncito Pérez!
Abogacía
Abogado normal y corriente.
Yo: Un robo, una demanda por acoso, denuncia por agresión... ¡una violación! ¡Wow, hasta puede que salga en la tele! Divorcio, malos tratos...
Abogado de oficio
Yo: Un robo, una demanda por acoso, denuncia por agresión... ¡una violación! ¡Wow, hasta puede que salga en la tele! Divorcio, malos tratos... Por hacer toda esta mierda me van a pagar cuatro perras...
Abogado del Estado
Yo: Menuda burrada de dinero por defender al chorizo del alcalde y dos concejales...
Abogado del diablo
Yo: Señoría, es incierto que mi acusado ordenase matar cinco mil niños durante aquella larga guerra por motivos raciales. Mi acusado asegura que sus hombres se dejaron el gas abierto de aquellos barracones del campo de prisioneros en un descuido mientras iban a comprar harina y azúar para hacerles tartas. Por tanto, solicito a este Tribunal que retire los crímenes de infanticidio, crimen lesa Humanidad y genocidio por el de homicidio por imprudencia; así como se le pague una indemnización por daños morales y difamación durante el período de este proceso. He dicho.
Abogado de película
Yo. Señoría, es cierto que mi acusado aesinó con premeditación y alevosía la noche de autos a la víctima; es cierto que practicó la medicina sin licencia en aquellos enfermos sin su autorización y que provocó en su huida unos daños al Estado valorados en mil millones; ¿pero acaso mi acusado no tenía sueños? ¿no quería lo que toda buena persona quería, un mundo mejor? ¿acaso vamos a restringirle a un buen americano su libertad en el país que le vió nacer? ¿no fué ese el espíritu que hizo grande a esta nación?. (Me giro a los presentes con los brazos abiertos) ¡Yo digo que este mi acusado es un buen y honrado americano que tuvo un sueño, un gran sueño!
Juez y jurado (se pone de pie y se lleva la mano al corazón). ¡Dios le bendiga a usted, hijo! ¡Queda libre! (una gran ovación y sale mi cara de felicidad a cámara lenta; después cartelitos explicando el futuro de los protagonistas)
Política
Político de altura.
Yo: ¡Puedo prometer y prometo que España va bien!¡Una leve recesión económica sin importancia, que no hará sino lanzar nuestro sistema productivo a nuevas esferas! ¡No habrá recortes sociales, no somos como la oposición, malos, que sólo quieren confundir al electorado!¡Los agentes sociales pueden estar contentos y conformes con esta lección de equidad y democracia que estoy dando en esta legislatura! (aplausos y bajo de la palestra)
Subordinado (que en fondo ansía mi puesto): excelente, señor. Los ha encandilado.
Yo: Si si; tienes que firmar estos papelotes, para bajar el salario mínimo interprofesional un 10%, los de Europa dicen que nuestra economía peta salvo que volvamos a un sistema esclavista... y si los sindicatos protestan, ya sabes, diles que organizen algo, una huelga, pero que no se deslomen, que en el "bote" aún quedan subvenciones para nuestros colegas...
Político de bajura
Yo: Ya sabes, Rafael, que el nuevo estadio ha quedar terminado antes de la campaña, que el electorado se me revuelve... no ven con buenos ojos eso de las fotos en el "Flamingo´s"... el obispo está que arde.
Rafael. Tu tranquilo hombre...mira, tu me das treinta milloncetes, cinco pa´mi, cinco pa´ti y el resto pal estadio... ts ts que no se cae, se lo que me hago. Y dime dónde lo construyes, que le diga a mi cuñao que compre los terrenos y tu se los recalificas como si tuviesen pretróleo, ¿va?
Yo: Hombree, veo que nos entendemos. Y dile a tu compadre ese del transporte que se pase, que le hago un buen precio para poner pal estadio una linea de autobuses ecológicos. Si encima voy a quedar como un santo, verás tu...
Magistraturas
Juez
Yo: Multas, un supuesto fraude, agresión, paliza, una boda gay...
Juez del Tribunal Supremo, del Tribunal Constitucional o algo donde se gane obscenas cantidades de dinero.
Yo: A ver, a ver, que nos entendamos... mis socios aquí del Partido dicen que esto no puede ser anticonstucional, que es necesario para el país.
Otro juez: pero si atenta contra el artículo 1 de la Constitución, mira, mira...
Yo: ¿Qué quieres, que pierdan la legislatura y nos echen? ¿Eso quieres? ¿Eh, eso quieres?
Chupatintas
Yo. Qué vida más bonita... me levanto a las 7 de la mañana, aguanto dos horas de tráfico por la mañana, estoy en la oficina hasta las 3 con una pausa para el café y dos para fumar en el cuarto de los castigados... estoy enamorado de mi compañera de cubículo, y ella de mi, pero tenemos que mantener la relación en secreto porque en la empresa están prohibidas las relaciones entre trabajadores. La Providencia ha sido justa conmigo.
Si señor, la Universidad será la leche. Desmadre a la americana será una película infantil a su lado.
El caso es que tras la Selectividad voy a hacer una gilipollez enorme: meterme a un doble grado. De una materia que no tiene que ver con mi modalidad. Las matemáticas vuelven a mi vida, y de qué forma. Voy a estudiar el doble grado de Derecho y Empresariales, ese que dicen que tiene muuuchas salidas, que cuando llegues al mundo laboral te sacarás la chorra y te mearás sobre los simples mortales que solamente tienen un graducho (ya no somos licenciados, recordad) y se pudren en las listas del INEM. Con el grado este no sólo seré abogado, sino que seré empresario. Justo lo que le hace falta al país, todos sabeis...
Ahora, llega el momento de desvariar, ¿cómo serán mis empleos?
Notario
Yo: ¿Ve? Mi empleo es la leche; cada vez que sello, 80 euros.
Cliente: Vale, vale. Tome
Yo: Otro, ¡80! y otro más ¡80! jeje ¡hay tinta para rato!
Cliente: ¡Quite! (me quita el tampón)
Yo (saco un sello pequeño): ¡Y 60 por las tasas! Ahora que pasen las modelos con bikini de ese sorteo televisivo ante notario...
Empresario
Yo: ¡Más rápido, gandules! ¡Hay que terminar el trabajo para hoy! ¡No me obligueis a empezar un régimen de cama caliente!
Trabajador: ¡Tenemos derechos! ¡Jornada laboral de 8 horas!
Yo: ¡Vaya, si tenemos un revolucionario! (a mis guardias de seguridad) ¡Llevaos a las minas de azufre a este librepensador! ¡La falta de oxígeno y gases tóxicos le aclararán las ideas a este rojo marxista! ¡Y tú, la que está engordando! ¡Mas vales que no sea un embarazo, sino te va a dar la baja por maternidad el ratoncito Pérez!
Abogacía
Abogado normal y corriente.
Yo: Un robo, una demanda por acoso, denuncia por agresión... ¡una violación! ¡Wow, hasta puede que salga en la tele! Divorcio, malos tratos...
Abogado de oficio
Yo: Un robo, una demanda por acoso, denuncia por agresión... ¡una violación! ¡Wow, hasta puede que salga en la tele! Divorcio, malos tratos... Por hacer toda esta mierda me van a pagar cuatro perras...
Abogado del Estado
Yo: Menuda burrada de dinero por defender al chorizo del alcalde y dos concejales...
Abogado del diablo
Yo: Señoría, es incierto que mi acusado ordenase matar cinco mil niños durante aquella larga guerra por motivos raciales. Mi acusado asegura que sus hombres se dejaron el gas abierto de aquellos barracones del campo de prisioneros en un descuido mientras iban a comprar harina y azúar para hacerles tartas. Por tanto, solicito a este Tribunal que retire los crímenes de infanticidio, crimen lesa Humanidad y genocidio por el de homicidio por imprudencia; así como se le pague una indemnización por daños morales y difamación durante el período de este proceso. He dicho.
Abogado de película
Yo. Señoría, es cierto que mi acusado aesinó con premeditación y alevosía la noche de autos a la víctima; es cierto que practicó la medicina sin licencia en aquellos enfermos sin su autorización y que provocó en su huida unos daños al Estado valorados en mil millones; ¿pero acaso mi acusado no tenía sueños? ¿no quería lo que toda buena persona quería, un mundo mejor? ¿acaso vamos a restringirle a un buen americano su libertad en el país que le vió nacer? ¿no fué ese el espíritu que hizo grande a esta nación?. (Me giro a los presentes con los brazos abiertos) ¡Yo digo que este mi acusado es un buen y honrado americano que tuvo un sueño, un gran sueño!
Juez y jurado (se pone de pie y se lleva la mano al corazón). ¡Dios le bendiga a usted, hijo! ¡Queda libre! (una gran ovación y sale mi cara de felicidad a cámara lenta; después cartelitos explicando el futuro de los protagonistas)
Política
Político de altura.
Yo: ¡Puedo prometer y prometo que España va bien!¡Una leve recesión económica sin importancia, que no hará sino lanzar nuestro sistema productivo a nuevas esferas! ¡No habrá recortes sociales, no somos como la oposición, malos, que sólo quieren confundir al electorado!¡Los agentes sociales pueden estar contentos y conformes con esta lección de equidad y democracia que estoy dando en esta legislatura! (aplausos y bajo de la palestra)
Subordinado (que en fondo ansía mi puesto): excelente, señor. Los ha encandilado.
Yo: Si si; tienes que firmar estos papelotes, para bajar el salario mínimo interprofesional un 10%, los de Europa dicen que nuestra economía peta salvo que volvamos a un sistema esclavista... y si los sindicatos protestan, ya sabes, diles que organizen algo, una huelga, pero que no se deslomen, que en el "bote" aún quedan subvenciones para nuestros colegas...
Político de bajura
Yo: Ya sabes, Rafael, que el nuevo estadio ha quedar terminado antes de la campaña, que el electorado se me revuelve... no ven con buenos ojos eso de las fotos en el "Flamingo´s"... el obispo está que arde.
Rafael. Tu tranquilo hombre...mira, tu me das treinta milloncetes, cinco pa´mi, cinco pa´ti y el resto pal estadio... ts ts que no se cae, se lo que me hago. Y dime dónde lo construyes, que le diga a mi cuñao que compre los terrenos y tu se los recalificas como si tuviesen pretróleo, ¿va?
Yo: Hombree, veo que nos entendemos. Y dile a tu compadre ese del transporte que se pase, que le hago un buen precio para poner pal estadio una linea de autobuses ecológicos. Si encima voy a quedar como un santo, verás tu...
Magistraturas
Juez
Yo: Multas, un supuesto fraude, agresión, paliza, una boda gay...
Juez del Tribunal Supremo, del Tribunal Constitucional o algo donde se gane obscenas cantidades de dinero.
Yo: A ver, a ver, que nos entendamos... mis socios aquí del Partido dicen que esto no puede ser anticonstucional, que es necesario para el país.
Otro juez: pero si atenta contra el artículo 1 de la Constitución, mira, mira...
Yo: ¿Qué quieres, que pierdan la legislatura y nos echen? ¿Eso quieres? ¿Eh, eso quieres?
Chupatintas
Yo. Qué vida más bonita... me levanto a las 7 de la mañana, aguanto dos horas de tráfico por la mañana, estoy en la oficina hasta las 3 con una pausa para el café y dos para fumar en el cuarto de los castigados... estoy enamorado de mi compañera de cubículo, y ella de mi, pero tenemos que mantener la relación en secreto porque en la empresa están prohibidas las relaciones entre trabajadores. La Providencia ha sido justa conmigo.
Si señor, la Universidad será la leche. Desmadre a la americana será una película infantil a su lado.
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