lunes, 16 de mayo de 2011

La importancia del pensamiento nietzschesiano

En este tiempo reina en mi ciudad una gran agitación. En la plena efervescencia de la primavera hay que sumarle la llegada de la Feria de la Salud, unas elecciones municipales y la paranoia previa a la Selectividad. En medio de este marasmo, donde un joven de dieciocho años, en menos de tres horas, ha de dejar los libros de texto, remangarse la camisa, conseguir crédito e ir a la Feria, para al día siguiente convertirse en un ciudadano hecho y derecho eligiendo a un alcalde, tuve tiempo para deternerme y leer un rato, leer al fin una lectura que no me viniese impuesta por el sistema educativo, una lectura que tenía pendiente desde hace tiempo: 1984, de George Orwell. Y no voy a hacer una pequeña reseña de la lectura alabando su profundidad que le da al tratamiento de un tema como las libertades políticas e individuales, ni su profunda carga emocional ni sentimental, así como la erudición que plantea (y que probablemente un intelecto como el mío ni siquiera llega a imaginar) sino dar a conocer, lanzar un grito, dar otra opinión más al profundo pozo que es Internet.
Ha coincido la lectura de este libro con Nietzsche, dado en la asignatura de Filosofía. No podía estar más en desacuerdo con este autor, defensor de la metafísica (o lo poco que sé sobre ella) más platónica y cristiana. Sin embargo, tras acabar este libro, y digo justo al acabarlo, comprendí la grandeza de Nietzsche, lo que nos dejó: la eterna mutabilidad. El superhombre nietzschesiano no es un superhombre en el sentido metafísico, el filósofo platónico. Es aquel que crea los valores. Y hasta aquí no habré dicho nada nuevo, ni probablemente lo diga a lo largo de la entrada. Pero, volviendo a la novela, la única forma para acabar con el omnipotente Partido era mediante Nietzsche. El Partido moldeaba la mente de los hombres, como hizo con Winston, introduciéndole la Verdad, aunque fuese falsa. Esto le daba inmutabilidad al Partido, como ellos mismos sabían, siendo este indestructible. Todos los hombres estaban en la caverna, y Winston sabía la verdad, pero el Partido era la verdad. Con el pensamiento nietzschesiano, el superhombre (en este caso serían los proles acabaría con el Partido, con el dragón, creando otro sistema. Pero este sistema no podría convertirse en oligarquía, pues cualquier hombre podría convertirse en superhombre, y derrocar al anterior.
La filosofía de nietzsche, es, a grandes rasgos, la filosofía que evita las oligarquías, la única que podía acabar con el Partido.

PD: Tengo en cuenta la concepción platónica del "Bien". Platón diría que Winston, el "esclavo liberado" conocería el Bien y lo difundiría entre los suyos. Sin embargo, PLatón no puede hacer nada contra metralletas y máquinas de lavado de cerebro.

lunes, 9 de mayo de 2011

Piratas: tetas barrocas



En el mercadillo medieval

¿Qué comentar de la nueva serie "histórica" de Tele5? Que la televisión española sigue siendo una parrilla excelente donde echar carne al asador, nunca mejor dicho. Cualquier serie es un buen motivo para una sucesión de situaciones morbosas y eróticas, y esta no iba a ser una excepción.
Lo primero a tener en cuenta es que se trata de una serie de piratas gallegos. Los piratas vienen a hacer lo que suelen hacer los piratas, matar y robar, y para ello Madrid envía a uno de sus hombres mas válidos a acabar con estos delincuentes. Para ello, sin demasiados motivos de peso, se lleva al protagonista, un antihéroe bribón más caliente que el palo de un churrero. Ellos dos van a un pueblecito gallego cuyo gobernador es malo malísimo y tiene sus días contados. El pueblecito en cuestión es saqueado por los piratas, entre los que se encuentra Pilar Rubio, cuyo generoso busto acompaña la serie, sus escenas, anuncios y tráileres. Todas las escenas del tráiler donde salgan algunas tetas, y digo TODAS, son de las escenas que luego veremos en la serie, protagonizadas por Pilar Rubio.
Luego, está la subtrama de sexo y traiciones que tanto se estila hoy día. Políticos corruptos capaces de violar a su abuela por un puesto en la Corte, mujeres fatales, amoríos imposibles con el capitán al borde de un barranco... (siendo justos esto aún no ha salido, doy dos capítulos de gracia para que ocurra) y los demás tópicos que se agolpan uno tras otros.
No sabría por donde meter la tijera y empezar la disección de la serie. Empecemos por lo bueno, que vendría a ser el antihéroe protagonista, cargante y absurdo, pillo de manual de guionista. Y es de lo mejorcito de una serie que trata de conjugar comedia, acción y sus toques de intriga fallando estrepitosamente. Lo siguiente mejor quizás sea Pilar Rubio, por motivos obvios. Estos dos personajes, en un argumento que parece sacado de una peli porno hacen una peleilla mojaditos (Pilar Rubio con un vestidito de gasa mojadito) en una cascada. Si gana el tío, se folla a Pilar Rubio. Con un par. Y decían que las peleas de Piratas del Caribe eran de lo más puntero en la industria.
Ciertas escenas de mutilaciones son cutres de la leche, pero está bien que haya algo de sangre. Estoy harto de batallas donde parece que se hacen cosquillas
Ahora, vamos a lo malo. Probablemente lo peor de esta serie sean sus cutre-efectos por ordenador, que hacen aguas por donde pasen. Pero es que están hasta donde no hacen falta. ¿Es necesario el bullet-time en esta serie? ¿Y esos barridos a lo Peter Jackson desde un helicóptero? No, y haciéndolos único que consiguen es que se les vea el plumero. Han mordido más de lo que podían tragar. La secuencia de inicio de la serie es simplemente lamentable.
Luego, de lo peorcito que veo son las actuaciones, resaltando ( y me duele decirlo) la de Pilar Rubio. Quizás sea que ver los esfuerzos de Pilar por parecer una chica ruda, curtida por el clima oceánico gallego y la convivencia con hombres de los de pelo en pecho y mear en pared (de los que ya no quedan; ¡coño!) y esa voz de cabrona que pone no me cuadre con esa tía que enseñaba las bragas en SLQH e iba de tontita. No es que dude de su talento interpretativo, que lo tiene, pero no para este papel.
Por lo demás, tenemos una trama bien construida, como he dicho antes, a base de tópicos que se desenvuelve bien a pesar de las incursiones en el terreno del humor de su protagonista o de los esfuerzos de hacer de "machorra" de Pilar Rubio, cuando su cometido en esta serie parece más bien el de poner cachondo al personal.
En resumen, tetas, efectos cutres, algo gore aquí y allá; ¿quién dijo que la exploitation y la serie B estaba muerta?

martes, 3 de mayo de 2011

Lecturas de Literatura Universal

Son siete clásicos, siete grandes obras de la Literatura Universal; todas le sonarán a una persona con un mínimo de cultura: El Decamerón, de Boccaccio, Romeo y Julieta, de William Shakespeare, Werther, de Goethe, El jugador, de Dostoievsky, La metamorfosis, de Kafka, Las flores del Mal, de Baudelaire y El Guardían entre el Centeno, de Salinger. Todos los aquí puestos son genios, o como mínimo, grandes literatos, que servidor se ha leido y tenido que comentar formalmente. Llega la hora de encararme a ellos fuera del ámbito lectivo.
Las lecturas escogidas parecen estar marcadas por un mismo patrón, el amor. A fin de cuentas, Macrobio definía la novela como narraciones ficticias de carácter amoroso. Y todas, salvo las más modernas, La metamorfosis y El guardián entre el centeno, quizás debido al carácter renovador que imprime el siglo XX a sus manifestaciones artísticas, tiene como tema central el amor, conseguir ese anhelo que buscan los protagonistas y que no consiguen. El segundo patrón a definir estas lecturas es el de la tragedia y el drama, incluso en El Decamerón, aunque esté teñido de la jocosidad de Boccaccio.
Boccaccio; primer e interesante autor. Aunque solamente he podido disfrutar de la lectura de la IV jornada de El Decamerón, que trata los amores tristes, he de decir que su lectura, a pesar de lo anticuada que pueda estar, me ha gustado. Es mil veces mejor que La Celestina, y está un siglo por detrás de la obra de Fernando de Rojas. Boccaccio debía de ser un tío con el que sería agradable tomarse unas birras. Y lo digo sin ruborizarme ni temer que se revuelva en su tumba. En pleno siglo XIV, con la peste, Inquisición y las guerras santas, en medio además del Quattrocento italiano (¡volvemos a la Roma clásica!) se le ocurre al tío recoger una serie de disparatados relatos populares -y de motu propio- y darles vidilla. Relatos como el del cura que se viste de ángel para follar o del tonto que muere chupando un sapo -amén de la introducción genial de los gansos- despertará alguna sonrisa. Y para los amantes de lo escabroso y del humor negro también hay ciertos regalitos
No es el libro que te encuntres en las recomendaciones de lectura para este verano; pero el carácter fragmentario de la obra, diez jornadas a unos doce relatos por jornada, totalmente independientes, hacen que si uno o dos relatos caen en tus manos, merezcan la pena ser leídos.
De la renovación literaria medieval al teatro isabelino, donde William Shakespeare es su máximo representante. Su producción literaria es vastísima, se nota que comía del teatro. Nos hemos leído de él Romeo y Julieta, quizás una de sus obras más emblemáticas, la típica que todos conocemos por las series americanas que representan una y otra vez en las fiestas de fin de curso, donde el apocado protagonista hace de Romeo y la chica guapa hace de Julieta. Sí, esa.
La obra en sí es dinámica, rápida y con algunos chistes fálicos. Acaba como las mejores tragedias griegas, pero Shakespeare no recurre al deus ex machina, así que todo coherente. Una lectura rápida y relativamente fácil -relativamente- para ir de cultureta.
Un paseo de dos siglos y llegamos al Romanticismo, concretamente al Sturm und Drang. Los escritores están hasta las narices de lo que les rodea, el delirio ilustrado deja claro quer la razón no lo es todo y entonces se evaden. Aquí entra en escena Goethe con su Werther.
Werther es como el amigo enamoradizo que te chapa, habla, clama una y otra vez de su desamor. Escrita con un lirismo que personalmente que encanta, Werther es un librillo donde Werther -basado en el autor- le escribe cartas a un amigo -que debe de llegarle el correo al cuello- acerca de lo mal que se siente por sentirse rechazado por su amor platónico, Carlota.
Lo único que destacaría de la obra es su prosa, con fuertes matices líricos, y muy arcaizante; por supuesto que no recomendaría este libro como lectura relajante, y menos como lectura antidepresiva.
Depresivo fue también Dostoievsky, un tipo al quel a vida no le fue muy bien. Este ruso fue uno de los exponentes del Realismo ruso y precedentes del Existencialismo. En su producción literaria encontramos obras como Crimen y Castigo o Los hermanos Kamarazov, clásicos de la literatura mundial y rusa. Sin embargo, esto del Realismo es muy descriptivo, y sus obras ocupan páginas y páginas, por lo que nos leímos El jugador,, de apenas trescientas. El libro vuelve a tratar el tema del desamor y la ludopatía, a la vez que denuncia la hipocresía social.
He leído algo de realismo ruso (algo de Tólstoi, algo de Gógol, el propio Jugador y un poco de realismo soviético, ya en otra época) y he de decir que el libro es de lo más ameno dentro del género, escrito además en primera persona, algo que rompe con la tradicional 3ª persona/uso de la pasiva refleja.
Este libro es, desde luego, pieza prescindible dentro de la obra de Dostoievsky y de su género, pese a su carácter autobiográfico, teniendo mejores obras del Realismo y del autor.
Baudelaire viene a ser el bohemio del grupo de autores,si bien todos tienen su puntito de misoginia y rareza. Borracho y putero, sus poemas se los prohibieron en Francia y no lo comprendieron ni valoraron demasiado artísticamente. ¿Qué decir de unas poesías que leo traducidas? Preciosas metáforas y lenguaje bello y cuidado, porque de la rima no puedo hablar. Teniendo poetas tan buenos en España, no merece la pena leer traducciones sin rima de un disoluto francés.
Kafka era otro incomprendido. Una persona acomplejada que cargó contra su propia familia en su obra, La metamorfosis, donde Gregor se transforma en un misrable insecto debido a la presión familiar. Una obra curiosa, con una prosa sobria y sencilla -depende del traductor- que deja un regusto amargo, auqneu es su cometido. Nadie dijo que la vida fuese fácil, y Kafka no lo desmiente.
Al otro lado del charco, la vida tampoco es fácil. Y si no que se lo digan a Holden Cauldfield, protagonista de El Guardían entre el Centeno, un chico que lo expulsan del coelgio y decide pegarse la vidorra en Nueva York hasta que llegue el día de volver a casa. Salinger se pasa por las narices el concepto de prosa, y parece querer crear un monólogo interior entre el personaje y el lector, salpicando su historia de coloquialismos, vulgarismos y coletillas, haciendo que casi haya odiado esta lectura, sobre todo al principio. Recomendable para antiamericanos, gente que no quiera coplicarse la vida o quiera saber qué le vieron a esta lectura personajes como Mark David Chapman, Jonh Hinckley Jr o Robert Jonh Bardo -asesinos-, o el sistema educativo norteamericano, que lo tiene de lectura obligatoria.
Como veis, este año no he mandado a mis neuronas a unas vacaciones de fútbol y Tele5;
a estas lecturas añadidle de la asignatura de Lengua Castellana y Literatura San Manuel bueno, mártir de Unamuno, Bodas de Sangre de Lorca, Los girasoles ciegos de Alberto Méndez y Un viejo que leía novelas de amor de Luis Sepúlveda; amén de la Antología de la Generación del 27 de Anaya y de Juan Ramón Jiménez, que parecen mirarme con gesto amenazante.
Y a pesar de todo, también leo por placer...

martes, 26 de abril de 2011

Gafapastas

Ha llegado. Preguntas rebuscadas (muy rebuscadas) entre chistes acerca de James Joyce o el cine experimental francés. Gafas de pasta (obviamente),y jerseis a rayas, con un "progre" de la Sexta como presentador. Está aquí, se llama "Gafapastas" y es el nuevo concurso de la 2.
Vale que está en Antena desde marzo, pero seamos sinceros ¿alguien sintoniza realmente la 2 para ver su programación? Estaba haciedo zapping cuando, de repente, veo "Gafapastas" en la barra de información de la TDT. Paro veo que es un concurso. Un jodido concurso, como los de cultura general, pero a lo bestia. Dos egos puros y duros concursando por el bote.
A lo que vamos, es un programa de media hora presentado por Juanra Bonet donde los concursantes (dos, el peso de más ego hundiría el plató)se enfrentan a variso turnos de preguntas. Las preguntas son raras, ("Dónde se encuntra la barba postiza de la esfinge de Giza?") con algunos chistes entre ellas y su consiguiente premio en metálico (podrían darlo en bonos Fnac, bien pensado).
No estoy de coñas con el programa; es la mejor noticia que me da la televisión desde que descubrí el canal Ctk y probablemente de lo mejorcito que ha sacado TVE. Vale que vaya dirigido a un público muy minoritario (gente con cultura en España...) y que su rating de audiencia sea el mismo que el de Congreso TV(¡existe!) pero entretiene y culturiza. Lo único que espero es que no caiga en la autoparodia, y por supuesto ¡que no bajen el nivel!

jueves, 14 de abril de 2011

La caída de los gigantes



Tras acabar la extensa lectura que supone la nueva obra de Kent Follet, La caída de los gigantes, me dispongo a hacer, de buen gusto, la crítica de tan vasta obra.
La obra narra, a grandes rasgos, la vida de cinco familias durante los turbulentos años de la Primera Guerra Mundial y los "felices años veinte". Kent Follet usa una prosa correcta y descriptiva, sin grandes alardes literarios, ni metáforas, ni saltos en el tiempo, ni nada por el estilo. Técnicamente es correcto, logrando enganchar, y poco más.
En el libro se narran las historias de Fitz, conde de Aberowen, y su hermana; los Peshkov, ciudadanos rusos; Gus Dewar, ayudante del presidente Woodrow Wilson y los William, familia de clase obrera de Aberowen, ciudad minera galesa.
Este libro, como si de Guerra y Paz de tratase, entrelaza las historias de todos estos personajes con traiciones y sexo, básicamente. Follet usa, a mi gusto desmesuradamente, el concepto de amor prohibido para dotar de morbo a sus historias.
De esta forma, yo noto cierta desnaturalización en las relaciones de los personajes; parece fijarse en la acción y no en la potencia, extrapolándonos a términos artísiticos, y a veces esta ni aparece. (Spoiler) La relación entre Ehtel y Fitz está tomada con alfileres; rápidamente hay sexo entre ellos, rápidamente se enamora Ethel de ella y más rápidamente queda embarazada y la mandan a Londres.
Esta frenetismo que lleva la obra se mantiene en todas las acciones; Grigori, un vulgar sargento con ciertas ideas políticas pasa a ser, en menos de un año, amigo de Trotsky y conocedor de todos los movimientos del partido. (/spoiler)
Los perosnajes, aparte de ese frenetismo, que puede ser compresible para aumentar el ritmo de la lectura, están ya dibujados a lo largo de toda la obra, masticados al lector para que los ubique en buenos o malos. ¿Dónde queda la libertad para situar a uno u otro lado de la línea del bien o del mal? Follet ya nos la dibuja; Fitz será el aristócrata despótico, Maud la luchadora por sus ideales, Billy Doble un gallardo contestón rebelde y Grigori un comunista idealista, y ninguno de ellos renegarán de sus principios o a su codicia. A ninguno se le pasará por la cabeza olvidarse de su lucha porque es imposible, o cederá a vicios por placer, salvo que esa sea la función de personaje.
Por último, los personajes son el centro de la acción; los personajes hablan, encabezan luchas, son los jefes de algo. Los personajes son los listos, los intrépidos o los rebeldes justicieros, mientras un elenco de secundarios apoyan o se oponen a sus deseos, que, salvo que por motivos históricos no pueda realizarse, siempre lo cumplirán. No son, coomo en la novela realista, unos simples espectadores del proceso de formación, sino que son ellos quienes lo forman. (spoiler) Así, por ejemplo, Billy Doble tiene una importancia vital en la salida de las tropas inglesas de Rusia durante su guerra civil (/spoiler)
No obstante, históricamente está detallado(salvo por la inclusión de una fregona al principio del libro, y esto puede ser culpa del traductor), mantiene el ritmo y, lo más importante, se trata de una trilogía que pretende abarcar todo el siglo XX, un proyecto ambicioso que puede ser realmente interesante pese a lo plano de los personajes. Sería curioso ver cómo evolucionan los perosnajes que hasta poco cobraban vida en mi imaginación en nuevos bretes como el alzamiento del fascismo o la Segunda Guerra Mundial. Vaticino ya aquí que, si Grigori sigue juntándose on Trotsky, él y su familia van a tener serios problemas con la futura Unión Soviética. El tiempo dirá si acierto.
Una novela para leer y hacerte una idea del drama humano de la Primera Guerra Mundial y la lucha por los derechos en Inglaterra y Rusia, efectista y sin muchas complicaciones.

miércoles, 6 de abril de 2011

Daleh mazo purpurina ahi, surmano!

Bien, no me muevo demasiado entre lo que viene a ser mainstream; si, más bien soy un ser anormal, incompredido, de esos callados de la esquina de la clase, que cada día atesora más y más odio hasta que un día explote en un vendabal de tiros a lo Columbine... bueno, me desvío. El caso es que en una de esas bajadas a los infiernos la pista de baile de una discoteca estaba desfasándome como un puñetero friki bebido bailando con otros amigos (ligar era ya otro cantar) cuando de repente suena una canción conocida por mi:



¡Purpurina! La conocía, y empecé a reirme, creyendo que probablemente fuese una broma (¿recuerdo lo de friki desfasado?) y me di cuenta que la fiesta seguía. Con un par de huevos. Y dije, ¡qué demonios!, no creo que vuelva a bajar aquí. Así que seguí desfasándome bailando.
Pero luego pienso, ¿esa canción no era una parodia sobre la vida sexual de los adolescentes? ¿No era algo de despiporre, para reírse un rato a gusto? Quiero decir que ningún tío enserio hace una canción hablando de que se cansa al primer polvo, o que está borracho, y la llama "gambita" como algo totalmente serio? ¡Os imaginais yo llamando a mi novia "kurchatovita"? ¡Dios!
Porque, como de verdad esta canción se tome en serio, creo que estamos muy cerca del fondo intelectual que podíamos tocar. Dentro de poco nos veremos bailando el Jizz in my pants, Shut up woman, get on my horse o el ya mítico Irene, tienes pene entre otras muchas lindezas del panorama cutre musical.

No obstante, el romanticismo cani es ya un movimiento intelectual lejos aún de consumarse, en su más puro apogeo, sino, mirad este documento audivisual donde se conjugan todas las artes escénicas, desde danza a poesía:



Y es que en ese tono monótono se encuentra pura poesía, en verso libre para soltar sus sentimientos de las ataduras de la métrica, la repetición anafórica del sintagma "mazo" nos permite que ahondemos en los sentimientos del autor. Luego, la descripción de escenas cotidianas sirven al lector medio para empatizar con él en esta bella poesía.
Por último, la grácil metáfora "quiero revolotear contigo, palomita" nos sumerge en un estallido de lirismo que hará las delicias de los más exigentes. Una pieza que el tiempo pondrá, como os estoy diciendo, en la cúspide del Arte.

martes, 22 de febrero de 2011

Revalorización del frikismo


"Gótica, otaku, friki, geek... qué mas da, ¿has visto sus pechotes?"

Pre Data (si existe post data,¿porqué no esto?) Artículo escrito desde la visión social y actual del término friki. Chicos, se que sois bien diferentes y complejos, toda una microsociedad. Pero sus exiguas mentes carecen de compresión para explicar todo vuestro (¿o nuestro?) mundo sin que padezcan diarreas mentales.
El término friki proviene de una derivación de la palabra freak inglesa. En España, el término ha pasado por un montón de vicisitudes, cambiando su significado; al principio eran simplemente a los raros, y ahora se refiere más bien a un espectro social de personas que no están en el mainstream es decir, no son ovej...digo son diferentes, en el mal sentido de la palabra.
El término se ha usado con términos peyorativos durante mucho tiempo. Los frikis eran aquellos, inadaptados, vírgenes, flojos, sumidos en su mundo de fantasía, blanco de palizas hasta que a algunos les daba la vena asesina y te cortaban con la mitad con su katana, aunque en general no eran violentos.
Ahora, unos cuantos años después, el término friki parece revalorizarse. Quizás sea porque sean unos consumidores en potencia, y eso al sistema le gusta. O tal vez porque una generación de frikis, de esos que en los ochenta configuraban ordenadores en MS-DOS y jugaban a Dragones y Mazmorras (según recogen las glosas de la época) han llegado a arriba, pues bien es sabido que el que no folla, estudia.
Sea como sea, el auge de este frikismo se ve en la evolución de los personajes frikis en las mass media. De inexistentes pasaron a ser acogidos en las series como el amigo raro que nunca liga. En toda la serie ligará una vez con la fea, ayudado además por los otros amigos. Aparte de eso, solamente soltaba alguna patochada pseudo-científica o referencia a Star Wars más que trillada, para que el público la comprendiese.
Ahora, no dejo de sorprenderme cuánto material para frikis se vende en el mercado. Y material protagonizado por frikis, que es aún más extraño. ¿Que es mentira? Veamos...
Entre material para frikis podría destacarse el resurgmiento de la serie B más casposa y con éxito relevante. Más que serie B, estas son películas que cogen todos los elementos de la serie B, como diálogos cutres, efectos que cantan, tramas simples y explotaiton para sacar películas potables. Se me ocurre citar "Zombies nazis", "Balada triste de trompeta"(nunca me perdonaré no haber ido a verla), "Los mercenarios" "El equipo A" o la sensacional "Grindhouse" mano a mano entre Tarantino y Rodríguez. Son películas que no se hubiesen hecho antes para el gran público; glorias pasadas resucitadas, películas burdas de zombies... sin hablar de la exploitation épica que llevamos cierto tiempo viviendo (ya comienza a remitir)
Pero si esto es inquietante, no hablemos de las películas frikis protagonizadas por frikis. El personaje es uno de los nuest...digo de ellos, uno más. Juega al World of Warcraft, Halo, Call of Duty, depende mucho de sus padres, tiene problemas sociales, no liga... La lista aquí también es larga, comenzando por la serie de televisión Big Bang Theory (a la que le voy a dedicar un post en cuando tenga tiempo) Aquellos Maravillosos 70 (es un friki, que tenga novia no lo excluye), la película Zombieland... todas estas series tienen como protagonista a un friki, y no lo ridiculizan, siente, padece sufre, y nos reímos casi con él, no de él.
No obstante, el frikismo, en todas sus formas, es una subcultura, una subcultura creada por la propia cultura, no son un grupo de personas que quieran ser diferentes, sino un conjunto de excluidos sociales por diferentes motivos. Y ahora que toman conciencia de grupo, puede absorberlos el mainstream. Y si lo absorbe la masa, ¿no perderá toda o casi toda la identidad? ¿Las series y programas se llenarán de referencias a Star Wars, El Señor de los Anillos, Matrix y todo eso? ¿La subcultura será escuchar a Lady Gaga (y sin que muchos se enteren) mientras los garitos retroceden al ambiente heavy más ochentero con Pink Floyd o Metallica y chupas de cuero?
¿La contracultura será ver Física o Química?(en horario de mínima audiencia, ahora). Consolémonos en que, al menos, el que está en el mainstream folla, que es de lo poco de lo que adolece esta subcultura